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Sabbath Observance Through the Centuries
Observancia del Sábado a través de los siglos

Siglo III

EGIPTO (PAPIRO DE OXIRRINCO) (200-250 D.C.)
“A menos que hagas del sábado un verdadero sábado ("sabatizar en el sábado”, como se dice en griego), no verás al Padre”. The oxyrhynchus Papyri (Papiro de Oxirrinco), pt.1, pág.3, Logion 2, verso 4-11 (Sedes de Londres del Fondo de Exploración en Egipto, 1898).

PRIMEROS CRISTIANOS- S. III
“Guardarás el sábado por causa de aquél que cesó de su obra de creación, pero que no cesó de su obra de providencia; es un reposo para meditar en la ley, no para estar en ociosidad de las manos”. “Los Padres ante Nicenos”, Vol. 7. pág. 413. Constituciones de los Santos Apóstoles, un documento de los siglos III y IV.

ÁFRICA (ALEJANDRÍA) ORIGEN
“Después del festival del incesante sacrificio (la crucifixión), toma lugar el segundo festival del sábado, y es apto para todo aquel justo entre los santos, para que también guarde el festival del sábado. Queda, por lo tanto, un sabatismo [un día sábado]; es decir, una observancia del sábado para el pueblo de Dios (Hebreos 4:9)”. Homilía sobre Números 23, par. 4, en Migne, Patrologia Graeca, Vol. 12, cols. 749, 750.

DE PALESTINA A LA INDIA (IGLESIA DEL ORIENTE)
Ya en el 225 D.C., existían grandes obispados o conferencias de la Iglesia del Oriente (Observancia del sábado) que se expandían desde Palestina hasta la India. Mingana, Early Spread of Christianity (Mingana, Dispersión temprana del Cristianismo) Vol.10, p. 460.

INDIA (CONTROVERSIA BUDISTA), 220 D.C.
La Dinastía Kushan del Norte de la India convocó un famoso Concilio de sacerdotes Budistas en Vaisalia para que hubiera un común acuerdo entre los monjes budistas en cuanto a la observancia del sábado semanal. Algunos se habían impresionado tanto por los escritos del Antiguo Testamento que habían comenzado a guardar el santo sábado. Lloyd, The Creed of Half Japan (El Credo de Medio Japón), pág. 23.

LOS PRIMEROS CRISTIANOS
“El sábado del séptimo día fue...solemnizado por Cristo, los apóstoles, y los primeros cristianos, hasta que el Concilio de Laodicea, de alguna manera, en verdad abolió la observancia de éste”. Dissertation on the Lord's Day (Disertación sobre el Día del Señor), págs. 33, 34