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Frequently Asked Questions
Preguntas y respuestas frecuentes
El autor del sábado es el autor de la religión cristiana: Jesucristo el Hijo de Dios.

Él fue quien trajo al mundo a existencia, creándolo en seis días. Él fue quien descansó el séptimo día, y lo bendijo, y lo santificó. Pues el Hijo de Dios fue y es el Creador. “Todas las cosas fueron hechas por él.”

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:1-3) “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.” (Versículo 10). “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Versículo 14).

“El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:15-16).

En el tiempo cuando él hizo el sábado, como lo hemos visto, fue al final de la semana de la creación. (Génesis 2:1-3) La manera en la que él hizo el sábado fue tomando un día, el séptimo día, y descansándolo, bendiciéndolo y santificándolo.

El sábado un día, no una institución

El material del cual él hizó el sábado fue del séptimo día. El tomó ese día, y de ese día hizo el sábado. El sábado no es algo que puso en ese día. Es justo un día. “El séptimo día es el sábado del Señor tú Dios.”

No se nos ordenó “recordar el sábado, para santificarlo.” La orden es, “Recordar el día sábado, y santificarlo [el día].” El sábado no es algo separado del día, del que puede ser cambiado y quizás tomado otro día. Es el día mismo, el séptimo día.

Escuchamos mucho hoy en día sombre la insttitución sabática. Pero la biblia nunca habla de la institución sabática. Sólo habla del día sábado. No existe cosa alguna como la institución sabática que fuese bendecida y santificada para el benefició de la humanidad, aparte del mismo día.

Fue el día que se bendijo y se santificó; y así ese día se convierte en sábado.

El día que Dios lo bendijo no podrá ser arrebatado del sábado. El sábado nunca podrá ser arrebatado del día que Dios bendijo. Estos no pueden ser separados. Son inseparables porque son sólo uno.

El séptimo día es el sábado; el sábado es el séptimo día.

Jesús hizo el sábado para la toda la raza humana, no para una sección o una sola nación. “El día de reposo fue hecho por causa del hombre” (Marcos 2:27).

- El intento de cambiar el día santo de Dios … de Sábado a Domingo, Carlyle B. Haynes, p. 13-14
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